La Infelicidad y sus Causas
Artículo divulgativo que no reemplaza la opinión de profesionales en el tema
-Introducción: Muchas de las causas que nos provocan infelicidad, por ser ajenas a nosotros (externas), no nos es posible controlarlas, pero aquellas otras que dependen casi por completo de nosotros (internas), si tenemos la capacidad y el poder personal, para evitarlas, minimizarlas o eliminarlas, con lo cual lograremos más bienestar, paz y tranquilidad en nuestra vida terrenal tan llena de desdichas, frustraciones e imposibilidades.
En este artículo nos preocuparemos de ello, dándole ciertas herramientas prácticas que le permitirán, si lo desea, mejorar su actual estilo de vida removiendo las causas que le provocan conflictos.
-Aburrimiento (Fastidio, Disgusto, Indiferencia, Pesimismo, Falta de motivación, Rutina agobiante, Cansancio vital, Despropósito, Desilusión) El aburrimiento es causado generalmente por disgustos o molestias, o por no tener nada que nos divierta y distraiga. Aquellos que se encuentran temporalmente aburridos pueden considerar su estado como una mera pérdida de tiempo, pero generalmente lo consideran aún peor. Es la existencia desprovista de sentido, cuando ya no queda nada por perder, nada a que temer, ni nada por ganar. El aburrimiento también puede llevar a acciones impulsivas o excesivas, sin sentido o incluso que perjudiquen los propios intereses. Por ejemplo: Accionistas pueden comprar o vender sin una razón objetiva, simplemente porque se aburren y no tienen nada mejor que hacer. Algunos psicólogos afirman que una de las razones que mueven a los jóvenes a entrar en el mundo de la droga y el alcoholismo, es precisamente el aburrimiento. Igualmente pasa con los niños, a quienes los induce a cometer travesuras o sea a "portarse mal". La respuesta del ser humano más aceptada y extendida al aburrimiento es realizar tareas que requieran poco esfuerzo físico o mental y que le mantengan concentrado y absorto, La forma más común de evasión, son los llamados pasatiempos: Búsqueda de errores, Crucigramas, Zetagramas, Palabras cruzadas, Damas, Jeroglíficos, Laberintos, Payaya / Payana, Ajedrez, Acertijo lógico, Rompecabezas, Puzles, Sopa de letras, Sudoku, Videojuegos, Historietas, Series de televisión, Cubo de Rubik, Metrópolis, Programas Deportivos, Artísticos, Musicales, Etc.
-Adicciones: (Adhesiones) Es el hábito que domina la voluntad de una persona. Se trata de la dependencia a una sustancia, una actividad o una relación. Se considera adicción a una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por una búsqueda obsesiva de recompensa o alivio a través del uso de una sustancia u otras conductas. Esto implica una incapacidad de controlar la conducta, dificultad para la abstinencia permanente, deseo imperioso de consumo, disminución del reconocimiento de los problemas significativos causados por la propia conducta y en las relaciones interpersonales así como una respuesta emocional disfuncional. El resultado es una disminución en la calidad de vida del afectado generando problemas en su trabajo, en sus actividades académicas, en sus relaciones sociales, en sus relaciones familiares o de pareja. Además del consumo de sustancias psicoactivas existen adicciones a procesos, tales como: el sexo, el juego, la pornografía, la televisión, el deporte, a nuevas tecnologías, al móvil o a Internet.
-Agresividad (Cólera, Ofuscación, Irritación) Tendencia a actuar o a responder violentamente. Es un trastorno que en exceso, y si no se trata en la infancia, originará conflictos en el futuro, tales como fracaso escolar, falta de socialización, dificultad de adaptación, etc. Cuando se habla de agresividad, se está hablando de hacer daño, físico o psíquico, a una persona o a un objeto de propiedad de esa persona; También se presenta como rasgo relacionado con la incapacidad personal para manejar emociones, mostrando una baja tolerancia a la frustración. El sentimiento que está en la base de las conductas agresivas es la cólera y la ira pobremente canalizadas, el problema central es que la persona, no se pone en contacto con sus sentimientos ni con los de los demás, así como en un pobre juicio acerca del impacto de sus acciones en terceros, complicando sus relaciones sociales. El trabajo a seguir es corregir el comportamiento agresivo para que derive en un estilo de conducta asertiva.
-Ambición perniciosa (Inmoderación, Codicia, Apetencia, Avaricia) Deseo intenso y vehemente de conseguir algo difícil de lograr, especialmente riquezas, poder, dignidades, honores o fama. En ocasiones, una persona con ambición perniciosa podría llegar a dañarse a sí misma o a los demás para conseguir lo que desea. La ambición es buena solo en la medida que nos motiva e impulsa a lograr objetivos en la vida, para ser mejores.
-Angustias (Desesperanzas, Aflicciones, Tormentos, Ansiedades, Incertidumbres) Estado afectivo de carácter penoso que se caracteriza por aparecer como reacción ante un peligro desconocido. Suele estar acompañado por intenso malestar psicológico y por pequeñas alteraciones en el organismo, tales como elevación del ritmo cardíaco, temblores, sudoración excesiva, sensación de opresión en el pecho o de falta de aire. En el sentido y uso vulgares, se la hace equivalente a ansiedad extrema o miedo. Sin embargo, por ser un estado afectivo de índole tan particular, ha sido tema de estudio de una disciplina científica: la psicología, y especialmente del psicoanálisis,
-Apegos (Fidelidades, Inclinaciones, Afectos, Amores, Adhesiones) Los apegos más comunes son: Al dinero y a toda posesión material, a antiguas relaciones sentimentales, a la comodidad que representa el hogar materno o paterno, a los hijos, a quienes no se les permite hacer sus propias vidas, a las amistades, de quienes se suele abusar, vivir en el pasado, con constante temor a enfrentar cosas nuevas en el presente. En general, el principal síntoma de apego es cuando no podemos concebir la vida sin la presencia de esas personas o cosas. Quien se aferra a sus hermanos y hermanas, a su padre, a su madre, a sus hijos, a sus tierras y posesiones, solo logra aumentar su ya natural infelicidad. Sentir apego no está mal, pero cuando ese lazo se convierte en amenaza y nos hace vulnerables al desorden y desequilibrio emocional, al grado de determinar nuestra vida, es claro que debemos reconsiderar si dicho aferramiento es realmente permisible o no. Desde el momento en que nacemos, se crea un sentimiento de apego hacia lo que nos rodea: a nuestros padres, en primera instancia, a los juguetes que nos regalan o al cariño de las personas que nos rodean. Sin embargo, desde ese instante se hace manifiesta una clara división entre un “afecto” sano hacia algo y cuando esto se transforma en algo que no lo es tanto. Por ejemplo, un niño que no aprende a compartir juguetes con los otros pequeños y no se le enseña a corregir esto, claramente enfrentará futuros problemas en los entornos en que se desenvuelva. A medida que crecemos, el sentimiento de “propiedad” se acentúa: sabemos perfectamente cuál es nuestra ropa, nuestros útiles escolares o la casa en que vivimos. Y cuando llega la hora en que dejamos de depender de nuestros padres y empezamos a recorrer el camino laboral, con el ánimo de ganar nuestro dinero y ser independientes, la sensación de aferrarse a lo que nos ha costado trabajo adquirir es, hasta cierto punto, normal. Pero cuando el hecho de vivir pendiente de lo material, como estar en función permanente de las cuotas del apartamento o dedicar todo el tiempo al carro recién comprado, se convierte en un distractor para prestar atención y disfrutar de nuestra familia o de otros aspectos más personales, entonces vale la pena examinar si dicho esfuerzo es tan beneficioso como parecía en primera instancia. A veces sucede que nos obsesionamos tanto con una meta, que es fácil olvidarse de disfrutar el camino que nos conduce hasta ella. Y peor aún, la ambición puede terminar corrompiendo o alterando todo lo que un día disfrutábamos hacer, condicionando nuestras motivaciones y forma de ver la vida. Al conseguir eso que tanto anhelamos, de pronto comenzamos a sufrir por miedo a perderlo, a que nos lo estropeen. Y este temor nos contamina con dosis diarias de ansiedad, atascándonos en un callejón sin salida, pues no podemos vivir felices con ello, pero tampoco, sin ello. Los seres humanos sufrimos por querer lo que no tenemos: el trabajo soñado, más tiempo libre o un bien material. Sin embargo, por el camino olvidamos de lo que verdaderamente necesitamos. Algunas veces, el problema no es aferrarse a lo material sino a personas; llámese familia o una relación de pareja, o simplemente, a una amistad. Y es en estos casos cuando hacen su aparición los celos excesivos e injustificados. Un sentimiento que nace del miedo a perder lo que se tiene. Los celos destruyen el bienestar y la libertad y aunque pueda parecer lo mismo, el apego, en este contexto, es lo contrario al amor. Del mismo modo, apegarse a una persona con la que no se pudo tener una relación, empieza a rayar en lo obsesivo; aferrarse a una ex pareja con quien ya no tenemos nada, resulta igual de dañino e incluso, no poder superar la pérdida de un familiar o de alguien a quien amábamos, resulta del mismo modo, dañino. Por supuesto, es normal una etapa de duelo para cualquiera de estos casos, pero cuando dicha condición sigue con nosotros de modo permanente, sobre 60 días, sin disminuir en intensidad ni estragos, entonces sabremos que estamos ante una situación que debe ser atendida, tal vez por un especialista en este tipo de asuntos. Resumiendo, el apego desmedido: esclaviza, divide, humilla, denigra, destruye la espiritualidad, reduce la moral, rebaja las buenas costumbres y ofende al creador.
-Aptitudes (Disposiciones, Habilidades, Destrezas) Capacidades y disposiciones para el buen desempeño o ejercicio de un negocio, de una industria, de un arte, etc. Suficiencia o idoneidad para obtener y ejercer un empleo o cargo.
-Autocontrol (control sobre sí mismo). Faceta humana que potencia el rendimiento personal. Capacidad o habilidad que puede tener o llegar a tener una persona, para ejercer control sobre sí mismo, dominando sus propias emociones, comportamientos y deseos. En muchos sentidos, el autocontrol tiene que ver con la noción de comportamiento social, aquello que uno hace o deja de hacer en compañía de otros, a fin de no ser evaluado negativamente. El autocontrol puede entenderse como la autoimposición que uno ejerce sobre sí, para evitar decir o hacer ciertas cosas. Así, el control ejercido sobre uno mismo nos previene, de actuar instintiva o impulsivamente. La noción de autocontrol, tal como se dijo, está íntimamente relacionada con la de sociedad ya que la vida en ella implica tomar en cuenta la percepción de los demás y de las formas válidas de expresión o acción dentro de ese grupo. Mientras que, por un lado, la total falta de autocontrol no es algo recomendable ni bien visto, tampoco lo es desarrollar niveles altos de autocontrol ya que eso puede traer serias consecuencias negativas para la persona en cuestión. Esto es así porque cuando encontramos a un individuo muy reprimido y con poco lugar para la espontaneidad, para la creatividad y la desestructuración, las formas represoras y la falta de libertad pueden terminar convirtiéndolo en alguien autoritario, intolerante o poco sociable al no saber cómo adaptarse al medio. Mantener patrones apropiados de autocontrol es útil a nivel social, personal, laboral, profesional e informal.
-Autoeficacia baja Capacidad reducida para poder lograr el efecto deseado o que se espera.. Para superar la baja autoeficacia es necesario dominar las habilidades precisas para alcanzar cada objetivo propuesto. En definitiva: todas las metas, mientras sean realistas, son alcanzables mediante la práctica y la constatación de que es posible lograr los objetivos propuestos.
-Autoestima baja (Desconfianza, Irrespeto) Desprecio que se tiene por uno mismo, ya sea por su calidad o circunstancias. Valoración negativa de sí mismo. No aceptarse como es.
-Autosuficiencia (Presunción, Destreza, Orgullo) Estado o condición del que se basta a sí mismo para satisfacer gran parte de sus propias necesidades. Pocas veces pide ayuda, aun cuando lo normal sería pedirla. Esto es causa en muchas ocasiones de malestares vivenciales.
-Avaricia (Codicia, Tacañería) Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. Querer tenerlo todo produce sufrimiento y alimenta la indecisión de no saber qué opción tomar ante el miedo al errar.
-Conflictos (Problemas, Disputas, Hostilidades, Peleas)
-Contradicción (Refutación, Discrepancia, Absurdo, Confusión) Decir sí cuando a nivel interno quiere decir no o a la inversa, produce insatisfacción como consecuencia de la falta de cohesión entre lo que se piensa, se siente y se hace.
-Controlador (Inspector, Supervisor, Examinador)
-Criticar (Reprochar, Acusar, Juzgar, Evaluar, Comentar, Impugnar, Flagelar)
-Culpabilidad (Incumplimiento, Infracción) Reproche que se hace quien se atribuye una actuación contraria a derecho o no, de manera deliberada o por negligencia, a efectos de asumir su responsabilidad y aceptar la sanción legal o moral establecida para la ocasión. La culpabilidad interna genera, desde un simple autoreproche hasta la autoeliminación.
-Culpar (Inculpar, Atribuir, Censurar, Pecar) Responsabilizar a terceros por algo que hicieron o dejaron de hacer, situación que es normalmente subjetiva y casi siempre parcializada dado que depende al 100% de nuestra forma de percibir los hechos y de cómo respondemos a ellos.
-Delirios (Alucinaciones, Ofuscaciones, Obsesiones) Acción y efecto de delirar. Confusión mental caracterizada por visiones, reiteración de pensamientos absurdos e incoherencia.
-Depresión (Desmoralización, Abatimiento) Inhibición de las funciones psíquicas, a veces con trastornos del sistema nervioso que controla el funcionamiento de vísceras, glándulas y músculos involuntarios. La depresión se caracteriza por una tristeza profunda.
-Desamor (Rencor, Enemistad, Antipatía, Ingratitud) Falta de amor o amistad. Falta del sentimiento y afecto que inspiran por lo general ciertas cosas.
-Desamparo (Desaliento, Abandono, Repudio, Aíslo, Rechazo)
-Desaprobación (Expulsión, Repulsión, Exclusión) No aceptar el envejecimiento como algo natural. La obsesión por la belleza física produce sufrimiento a quien se angustia al mirarse en el espejo y ver algunos signos de arrugas. No aceptarse como se es o como son las cosas y personas, de forma tal que le produzca desazón.
-Desastre (Catástrofe, Siniestro, Fracaso, Caos, Desgracia)
-Desconfianza (Duda, Recelo, Miedo, Temor) En la sociedad actual tendemos a concebir las acciones de las personas con las que tratamos como una amenaza a priori. Si alguien llama a la puerta de nuestra casa lo primero que pensamos es que va a intentar vendernos algo que no queremos. Esto se puede trasladar a todas las facetas de nuestra vida y es algo muy común en algunos lugares de trabajo, dónde se crean climas propicios para pensar que todos nuestros compañeros quieren ponernos la zancadilla. Hay una gran diferencia entre la ingenuidad y la desconfianza continua y no hace falta situarse en los extremos. Siempre que sea posible, hay que dar a la gente el beneficio de la duda. La desconfianza genera dudas permanentes sobre lo que nos dicen u ofrecen los demás, disminuyendo nuestro interés en participar o colaborar con ellos. De manera que la persona desconfiada vive angustiada, temerosa y con tendencia al aislamiento social. No se trata de ir por la vida fiándonos de todo y de todos, se trata de aprender a cuestionar la información que recibimos del medio, dándole un razonable margen de duda. .
-Desconocimiento (Ignorancia, Ingratitud, Inconsciencia) Acción y efecto de desconocerse o desconocer.
-Descontrol (Desmanejo, Desorden, Desorganización, Caos, Dispersión, Indisciplina)
-Desmotivación (Desestimulado, Deprimido, Desanimado) Falta o pérdida de motivación.
-Desorganización (Desmanejo, Desorden, Caos, Descontrol) Hábito del comportamiento que conlleva no saber lo que se quiere, ni como se quiere. Actuar sin planificación puede estar bien en ciertas situaciones concretas, pero como norma general es precipitarnos al caos total. El comportamiento desorganizado conduce a tener problemas de interacción con los demás e iniciar actividades inadecuadas en desmedro de otras de mayor trascendencia, En definitiva el desorden lleva al descontrol general. El orden y la planificación, es algo básico para la normal convivencia.
-Disgustos (Desavenencias, Molestias, Enfados, Desengaños, Discordias) Inquietud causados por un accidente o una contrariedad.
- Dispersión (Disipación, Desorden, Desunión, Disgregación) División del esfuerzo, la atención o la actividad, aplicándolos con desorden en múltiples direcciones. Separación y diseminación de lo que estaba o solía estar reunido.
-Egocentrismo (Egoísmo, Materialismo, Codicia) Buscar el reconocimiento ajeno de forma constante. Buscar la aprobación de los demás como un valor de autoestima. Dar más importancia a la apariencia que al ser. Vivir centrado en el plano de la exterioridad, dedicando poco tiempo a la introspección.
-Emociones Incontroladas (Agitaciones, Conmociones, Alteraciones) Las emociones son reacciones afectivas, acompañadas de ciertos cambios orgánicos, que representan modos de adaptación del individua a estímulos externos, por ejemplo: Al percibir un objeto, personas, lugares, sucesos, o recuerdos importantes, la persona se ve afectada por alteraciones como sudoración, aumento del ritmo cardíaco, dificultad para comunicarse, etc. Sin control emocional, se puede sufrir mucho durante el transcurso de la vida. El cuerpo grita lo que la boca calla. Para vivir plenamente, debemos aprender a escuchar lo que dice nuestro cuerpo. En diferentes filosofías y tendencias sobre el pensamiento y crecimiento personal y espiritual como la metafísica, la programación neurolingüística, el reiki , bioenergía y hasta en el yoga se explica que, aun cuando en ciertos casos las enfermedades se deben a un problema genético, la mayoría de las personas sufren y padecen males porque, acumulan resentimientos, odio, cólera, furia, viven aferrados al pasado y a las ideas del pasado, cargan cólera, tristeza, viven para complacer a los demás o según los patrones establecidos como correctos, no se aceptan a sí mismas y carecen de amor propio de manera incondicional, cargan sentimientos de culpa, frustraciones, resentimientos y demás emociones que surgen a través de los pensamientos que no controlan y que llega un momento en el que el cuerpo dice, pues esto tiene que salir por algún lado y es a través de cantidad de síntomas o enfermedades, que no es más que el cuerpo hablando, porque aunque un médico nos revise y nos medique hay padecimientos que se prolongan o que un médico no encuentra solución y en buena parte pueden deberse a que hay que ir a la raíz de lo que está provocando el mal para poder erradicarlo. Todos creamos nuestras experiencias a través de los pensamientos que decidimos hacer nuestros y a través de estos surgen los sentimientos que nos llevan a las acciones y de ahí a los resultados. Solo que muchas veces, al no creer que esto es así de simple, negamos nuestro poder culpando a otros de nuestras frustraciones. De hecho nuestra vida no es más que un reflejo de nuestro estado mental; si en nuestra mente hay paz, armonía y equilibrio, entonces nuestras vidas pueden solamente ser armoniosas, pacíficas y equilibradas. Y si tenemos pensamientos negativos ya sabemos qué es lo que pasa. Nuestro cuerpo es sabio y habla, por eso hay que aprender a escuchar qué es lo que nos quiere decir, para, desde ahí, ir a la situación que nos genera malestar, sanarla y vivir sin hacernos tanto daño. Muchas veces el cuerpo grita lo que la boca calla, y entonces la cosa estalla en situaciones nada agradables. Afortunadamente, cantidad de tendencias y hasta estudios médicos han confirmado que podemos prevenir o bien, sanar, si identificamos la situación que ocurrió en el pasado o los sentimientos que cargamos y que no nos permiten avanzar. De acuerdo a la parte del cuerpo donde se presenta el signo, habrá una explicación emocional para el mismo. Quienes han estudiado el tema por años, afirman, que se va a identificar con alguna de las causas: Por ejemplo muchas veces una gripe representa lágrimas no lloradas o reprimidas y éstas buscan salir por donde sea; mientras que si le duele la garganta, es porque tiene cosas pendientes de decir, no es capaz de comunicar sus aflicciones. El cuello representa su flexibilidad como persona; el dolor en los tobillos, el avance o la resistencia que tiene ante la vida. Los problemas estomacales hablan de la convivencia y además la habilidad para digerir las situaciones. Otra parte del cuerpo que recibe muchas de nuestras emociones es la espalda. Según los expertos, las molestias en la espalda baja usualmente reflejan preocupaciones económicas o sensación de falta de apoyo, la espalda alta cuando presenta molestias nos dice que estamos cargando cosas que no nos corresponden. Más ejemplos: se dice que si tiene problemas con sus muslos es relacionado con lo que los demás esperan de usted o lo que cree que esperan los otros de usted; si la situación es con las pantorrillas, está vinculado a lo espera de sí mismo. En el caso de las rodillas, tiene que ver con cómo articulo las expectativas externas y las internas, es cuando su orgullo no se doblega. Si se trata de los tobillos, la situación es cómo vincula sus expectativas con la realidad; mientras que más abajo, relacionado con los pies, habla del apoyo, soporte y equilibrio. Si le duele la frente, es relacionado con la manera en la que enfrentas el mundo. Los problemas del corazón son relacionados con problemas emocionales básicos, de afectos primarios. Y, depende de la manera en la que asimile el mundo, sufrirá de problemas con los dientes y encías. El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan, las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas. etc.
En resumen: El cuerpo grita lo que la boca calla. Lo no perdonado influye en nuestra vida. Los problemas y situaciones negativas que mantenemos vivas en nuestra mente, es fatal para tener bienestar. Debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo y a trabajar en lo que nos señala.
-Enfermedad (Padecimiento, Perturbación, Decaimiento, Anormalidad) Alteración más o menos grave de la salud física, mental o espiritual. Afecta en forma proporcional a su gravedad. Muchas veces la enfermedad se debe a como nuestra biografía incide en nuestra biología.
-Envidia (Rivalidad, Rencor) La envidia, y por extensión los celos, es una de las causas más comunes de la infelicidad. Por lo general, somos envidiosos al ver como los demás logran metas que nosotros no hemos conseguido alcanzar, lo que nos provoca una frustración. Si tu amigo tiene éxito, celebra su victoria como propia. Si tu enemigo tiene éxito, recuerda que los celos son contraproducentes e inútiles y se limitan a extender el poder del enemigo sobre ti. En cualquier caso, buscar relaciones positivas y evitar aquellas amistades conflictivas que provocan frustración y malestar. En definitiva: “Hay que rodearse de personas que te hagan sentir bien”. Es esta una de las causas más estudiadas de la infelicidad. Si no sabemos valorarnos a nosotros mismos como lo que realmente somos, sin prejuicios, siempre habrá algo de que culparnos y, por lo tanto, nunca seremos felices. Elevar la autoestima pasa por reconocer nuestros logros y cualidades positivas.
-Espiritualidad: (Inmortalidad, Idealización, Invisibilidad, incorpórea) Naturaleza y condición de espiritual, es decir: inmaterial. En general la espiritualidad, que es una de las dimensiones que se distinguen en todo ser humano, es un aspecto básico a desarrollar para salir o evitar las crisis espirituales que nos amenazan con afectar nuestro bienestar personal, familiar o social. Los tres principales síntomas de una crisis espiritual son: 1.- Sensación de ausencia de sentido o finalidad vital, 2.- Sentir miedos nuevos y raros, con falta de identidad personal. 3.- Necesidad de experimentar devoción por algo o por alguien superior a sí mismo. Estos síntomas son casi idénticos a los de una crisis psicológica, pero se diferencian en que la solución al problema está en unos fuera de nosotros y en los otros la solución está en nuestro interior. Los primeros son tratados por un psicólogo cognitivo, los segundos por un logoterapista (psicólogo, sacerdote, monje o consejero espiritual) experto en crisis existenciales, también es positivo leer y aplicar enseñanzas de literatura espiritual universalmente aceptada.
-Estrés incontrolable: (Híper actividad) Alteración física o psíquica de un individuo por exigir a su cuerpo un rendimiento superior al normal o encontrarse en ambientes excesivamente ruidosos, contaminados, encerrados, inseguros o incomodos, los cuales generan altos niveles de estrés y promueven la temida ansiedad con sus conocidos síntomas psicosomáticos.
-Exceso de ocupaciones: El exceso de ocupaciones que parte de una premisa poco realista de la gestión del tiempo causa estrés e insatisfacción al tener dificultades para culminar todas las tareas previstas para hoy.
-Falta de Descanso: (Tregua, Respiro, Solaz, Vacación, Reposo, Quietud o Pausa, que por trabajar demasiado o descansar poco, afecta seriamente a la parte emocional del cerebro y nos hace propensos a enfermedades mentales o físicas, tales como: depresión, obesidad, diabetes, envejecimiento prematuro, etc..
-Fracasos: (Frustraciones, Derrota, Ruptura) Resultado adverso de una empresa o negocio. Sucesos lastimosos, inopinados y funestos. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.
-Glorificar el pasado: (Ensalzar, Exaltar, Aclamar, Santificar, Aplaudir)
-Impaciencia: (Agitación, Conmoción, Inquietud, Excitación, alteración, perturbación) Intranquilidad producida por algo que molesta o que no acaba de llegar.
-Imposibilidad: (Incompetencia, Ineptitud, Impotencia) Falta de posibilidad para existir o para hacer algo. Inverosimilitud de que pueda ser o suceder algo o contradicción evidente entre aquello de que se trata y las leyes de la moral y de la recta conciencia.
-Inadaptación: (Indisciplina, Inconformismo, Descontento, Rebeldía)
-Inconformidad:(Desconcierto, Rabieta, Pataleta, Intranquilidad, Preocupación) Cualidad o condición de inconforme. Ante el actual estilo de vida, las personas que se sienten infelices, constantemente definen su estado de felicidad mediante la acumulación de posesiones, la cuales nunca parecen ser suficientes. La riqueza efímera no brinda placer y se puede volver en una patología. Por lo cual, se debe aprender a aceptar y vivir con lo que se tiene hoy, sin dejar de lado la necesidad intrínseca de superación.
-Individualismo: (Aislamiento, Autonomía, Parcialidad) Tendencia a pensar y obrar con independencia de los demás, o sin sujetarse a normas generales.
-Ineptitudes (incapacidades, incompetencias) Falta de aptitud o conocimientos para pensar y ejecutar una acción o desempeñar un cargo.
-Ineficacia: (Inutilidad, Incompetencia, Ineptitud, Incapacidad)
-Infidelidad: (Adulterio, Traición, Promiscuidad, Impiedad) Falta de lealtad consigo mismo o con los demás.
-Infortunio: (Adversidad, Aflicción, Tristeza, Perjuicio) Suerte desdichada o fortuna adversa. Estado desgraciado en que se encuentra alguien. Hecho o acaecimiento adverso.
-Ingratitud: (Desagradecimiento, Desapego, Insensibilidad, Abandono, Ruindad, Falsedad) Olvido o desprecio de los beneficios y favores recibidos.
-Inmoralidad: (Desvergüenza, Deshonestidad, Corrupción, Indignidad) Falta de moralidad, desarreglo en las costumbres. Acción en contra de la moral o las buenas costumbres. Todo comportamiento que viola una norma moral específica. Cuando se dice que una persona actúa inmoralmente, se quiere decir que está actuando de forma incorrecta, haciendo mal a alguien o a algo. Es incapacidad, deliberada o no, para usar su poder de elección (libre albedrío) antes de actuar, evaluando las consecuencias que se derivarán de su hacer.
-Instintos: (Inclinaciones, Intuiciones, Impulsos, Automatismos) Conjunto de pautas de reacción que, contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie. Móvil atribuido a un acto, sentimiento, etc., que obedece a una razón profunda, sin que se percate de ello quien lo realiza o siente. Facultad que permite valorar o apreciar ciertas cosas. Ej: Tiene instinto pictórico.
-Introversión: (Reflexión, Cavilación, Ensimismismo) Hermetismo usado para no expresar los sentimientos por miedo a ser vulnerable ante los demás. Acción y efecto de penetrar dentro de sí mismo, abstrayéndose de los sentidos.
-Irracionalidad: (Imprudencia, Arbitrariedad, Disparate) Comportamientos o expresiones descabelladas, faltas de racionalidad.
-Irrespeto: (Menosprecio, Desacato, Irreverencia) Designa la falta de obediencia que se manifiesta hacia algo o alguien. Forma de agresión o coerción que deteriora las relaciones entre las personas, generalmente se presenta cuando empleamos algunos de los siguientes hábitos destructivos: criticar, culpar, quejarse, amenazar, castigar y sobornar, los cuales originan o afectan a la supervivencia, seguridad o tranquilidad de las personas.
Son actos graves de desacato:
-Utilizar un lenguaje grosero, descortés o soez, en familia y lugares públicos.
-Agredir física, verbal o psicológicamente su propia integridad o la de los demás.
-Perforarse el cuerpo con utensilios o manipularlo de maneras que atente contra la salud, la ley, la moral o las buenas costumbres.
-Sustraer cosas o pertenencias de otras personas.
-Defraudar, engañar o violar los derechos de autor y propiedad intelectual..
-Encubrir o permitirle a alguien sustraer cosas ajenas.
-Portar o ingerir cualquier droga o sustancia psicoactivas que pueda llegar a crear dependencia física o psicológica.
-Realizar actos de intimidad sexual como besarse y acariciarse en lugares públicos cuando estos puedan constituirse en mal ejemplo para los demás.
-Hablar sin esperar el turno, interrumpir el trabajo o la lectura de otros, gritar o hablar fuerte en las aulas y habitaciones.
-Portar cualquier arma o usar objetos como tales, para intimidar o lesionar a alguien
-Realizar cualquier otro acto que dañe la dignidad o los derechos de las personas.
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-Irresponsabilidad: (Incapacidad, Ineptitud) La capacidad de asumir responsabilidades, conocida como “el control”, es una necesidad básica del ser humano para evitar la infelicidad. No podemos controlar todo lo malo que nos sucede, pero sí controlar cómo reaccionamos a esas cosas malas. Hay que enfrentarse los problemas; Escurrir el bulto, hacer como que nada ha pasado, negar la responsabilidad sobre algo que hemos hecho, así como no reconocer que algo nocivo nos ha acontecido, es una decisión poco acertada que acrecienta nuestra infelicidad.
-Limitaciones: (Impedimentos, Condiciones, Prohibiciones, Obstáculos) Trabas que no permiten a una persona actuar libremente sobre algunos de sus bienes.
-Manía persecutoria: (Fantasía, Complejo, Trastorno, Vicio) Es la sensación de estar siendo perseguido por fuerzas incontrolables. En ocasiones esto se convierte en una enfermedad, llegando a causar esquizofrenia, pero en la mayoría de los casos se trata de la sensación puntual, o transitoria, de que “todo el mundo está en contra suya”. Es un clásico en los niños, generalizado en el eterno “La profe me tiene manía”, pero muchos adultos la padecen a diario en menor o mayor grado. La solución de esta causa de infelicidad pasa por reconocer que la persecución es irrelevante, ya que sólo uno mismo controla el resultado de su vida. Todas las personas encuentran obstáculos en su camino; el éxito y el fracaso dependen de la capacidad de cada uno para superar los obstáculos, no de las fuerzas incontrolables que, supuestamente, nos ponen la zancadilla. Los seres humanos tenemos una creencia básica sobre el mundo, queremos que sea justo, también con nosotros. Cuando nos encontramos con experiencias negativas tendemos a pensar que “El mundo está en contra de nosotros”, algo que no deja de ser un pensamiento paranoico.
-Metas irreales: (Objetivos, Fin) Fines ficticios o ilusorios, a los que se dirigen las acciones o deseos de alguien.
-Miedos: (Recelos, Dudas, Desconfianzas, Temores) Perturbaciones angustiosas del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Vivir con temor es el primer obstáculo hacia el bienestar. El miedo retrae y paraliza. Aunque no llegue a ser tan intenso y disfuncional como para considerarlo fobia, el temor al fracaso, a ser engañado, a ser agredido, a ser repudiado o rechazado por los demás, es suficiente como para provocar infelicidad.
-Muerte: (Defunción, Destrucción, Fallecimiento, Exterminio, Ruina, Fin) Cesación o término de la vida terrenal, con, según el pensamiento tradicional, separación del cuerpo y del alma.
-Negativismo: (Contradicción, Pesimismo)
-Obsesiones: (Obstinaciones, Fanatismos, Preocupaciones, Caprichos, Cegueras, Asedios) Se trata de perturbaciones anímicas producidas por ideas fijas, que con tenaz persistencia asaltan, dominan y acaparan la mente, produciendo en todos los casos un penoso sentimiento de ansiedad que normalmente debe tratarse con un profesional competente. Estos pensamientos, sentimientos o tendencias, aparecen en desacuerdo con el razonamiento consciente de la persona, pero persisten más allá de los esfuerzos por librarse de ellos. Tienen múltiples facetas de expresión: Alimenticias, amorosas, meticulosas, etc.
-Parcialidad: (Inmoralidad, Arbitrariedad, Inmoralidad, Nepotismo, iniquidad) Designio anticipado o prevención en favor o en contra de alguien o algo, que da como resultado la falta de neutralidad o insegura rectitud en el modo de juzgar o de proceder.
-Pasado: (Pretérito, Acontecido, Consumido, Transitado, Anterioridad, Antiguo) Produce infelicidad vivir pegado a la añoranza del ayer que surge a partir de la idealización del tiempo ido..
-Perfeccionismo: (Excelencia, Mejoramiento, Idealismo) Aunque todos queremos hacer las cosas lo mejor posible, hay momentos en los que nos colocamos metas demasiado altas. Por muy buenos que seamos, no todo puede ser perfecto. Si nuestras expectativas son demasiado elevadas siempre fracasaremos y seremos infelices. La perfección es, en la mayoría de los casos, inalcanzable y nunca resulta necesaria. El detallista planifica la agenda hasta el más mínimo y no deja margen abierto a la improvisación que es la esencia del propio vivir. Ser tan exigente que nada logra superar ese filtro de perfección marcado a nivel interno, nos arrastra a la infelicidad.
-Perjuicio: (Daño, Quebranto, Deterioro, Desgracia, Accidente, Agravio, Calumnia) Destrucción leve o parcial de la salud o del patrimonio que debe ser indemnizado por quien lo causa.
-Pesimismo: (Contradicción, Negativismo) Es anticiparnos a la realidad y visualizar el futuro desde una perspectiva pesimista o negativa a partir de fracasos previos. El pesimismo es la principal causa de la depresión. No hay vuelta de hoja: todo lo que nos rodea puede tener una lectura en negativo. Si no buscamos una lectura optimista o positiva de las cosas, la infelicidad nos acompañará en nuestro día a día. Consejo: “Por cada cosa negativa que nos ocurre podemos y debemos encontrar tres positivas, así podremos inclinar la balanza hacia el lado del bienestar.
-Preocupaciones: (Intranquilidades, Ansiedades) Sentimientos de inquietud o temor que se tienen por una persona, una cosa o una situación determinada. Acción y efecto de preocupar o preocuparse. Ofuscación del entendimiento. En principio la preocupación por algo concreto y temporal, no es ningún problema. La vida está llena de estos retos y dificultades que causan preocupación pasajera y que una vez superada se vuelve a los niveles habituales de tranquilidad y equilibrio. En cambio cuando la preocupación se mantiene de forma permanente surgen los verdaderos conflictos, llegando a un estado de intranquilidad y ansiedad que conducen al sufrimiento. Es el tipo de preocupación por la seguridad de los hijos, por una posible separación de pareja, por una posible pérdida de empleo, etc. Son situaciones que mantiene a la persona en estado de alerta aun estando fuera de su control con el consiguiente efecto de impotencia y por tanto de infelicidad.
-Quejarse de todo: (Lamentarse, Protestar, Maldecir, Querellarse, Resentirse) Expresar con ímpetu su queja o disconformidad. Expresar la oposición a alguien o a algo, con o sin razón.
-Racionalizaciones: (Sistematizaciones, Normalizaciones, Organizaciones) Racionalizar (poner excusas), significa escoger arbitrariamente sólo aquellos hechos y argumentos en función de que confirmen o se adecuen a nuestras ideas previas, al mismo tiempo que se ignoren deliberadamente aquellos que las refuten. Es decir, seleccionar de forma sesgada aquellos argumentos y datos aparentemente racionales y tolerables, que supuestamente avalan nuestros prejuicios y opiniones, evitando así la búsqueda de la verdad derivada de la lógica y de los hechos. Algunas racionalizaciones o excusas toman la forma de una comparación, para: encubrir o disminuir la percepción de los efectos negativos de una acción o para evadir la culpabilidad que de ella se deriva. Ejemplos de excusas o racionalizaciones comunes son: “¿Por qué revelar el error?”. “Hicimos lo mejor posible”. “Estas cosas pasan”. “Está muerto, no tiene sentido culparnos”.
-Razonamiento: (Deducción, Argumentación, Refutación) El razonamiento excesivo es una de las causas más comunes de infelicidad. La tendencia a sobredimensionar ciertos problemas, es fuente de desventuras.. El hombre tiene una asombrosa capacidad para razonar pero a veces esta habilidad se vuelve en nuestra contra. Si llegamos a la conclusión de que un problema no puede ser solucionado a base de lógica y razón, lo mejor es aceptarlo y dejarlo atrás. Lo cuerdo es siempre buscar y actuar equilibradamente.
-Relaciones conflictivas: (Familias, Parentescos, Amistades, Comunicaciones)
-Rutina: (Costumbre, Hábito, Repetición) La rutina sin ninguna dosis de sorpresa e improvisación puede producir mucho sufrimiento. Ejemplo: El apego a nuestra zona de confort, ocasiona astío.
-Sarcasmos: (Bromas, Irritaciones) Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo.
-Soledad: (Aislamiento, Retraimiento, Tristeza) Carencia voluntaria o no de compañía. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o algo.
-Solidarizar: (Adherir, Apoyar, Favorecer, Fraternizar) Hacer a alguien o algo solidario con otra persona o cosa.
-Suposiciones: (Hipótesis, Posibilidades, Imaginaciones) Creencias de que de algo posible o no, se puede sacar una consecuencia teórica, aparentemente lógica.
-Talento: (Aptitud, Entendimiento, Ingenio, Percepción, Virtud, Facultad) Forma natural de pensar, sentir y actuar. Capacidad innata para desempeñarse en determinadas actividades, como cantar, Jugar futbol, Liderar con propiedad, Etc. Bien natural, que debemos de usar siempre para mejorar nuestras fortalezas.
-Tribulación: (Amargura, Agonía, Cruz, Aflicción, Pesadumbre, Tormento, Congoja) Persecución o adversidad que padece el hombre.
-Tristeza: (Abatimiento, Pesimismo, Sufrimiento, Pena) Cualidad de triste.
-Vacío vital: (Sinsentido, Absurdo, Ilógico, Irracional, Vacuidad) La búsqueda del sentido de la vida ha sido la principal preocupación del ser humano a través de la historia. Las religiones y filosofías han tratado el tema en extenso, sin embargo la gran mayoría de las personas, en ciertos momentos de nuestras vidas, sentimos algún grado de infelicidad por no poder llenar vacíos existenciales que nos atrapan y atormentan. Desde aquí, recomendamos a modo de consejo y remedio casero para el camino: Plantéese cuestiones como éstas ¿Si mañana fuera el último día de mi vida haría lo que hice ayer? o ¿Cómo me gustaría que me recordaran mis seres queridos? o ¿A esta altura de mi vida, podría mejorar en uno o más de los siguientes aspectos: Profesional, Intelectual, Espiritual, Recreacional, Salud, Financiero o Familiar? Dándoles un sentido mayor a las cosas que realizamos a diario, es decir, poniéndonos metas a corto plazo y por añadidura a mediano y largo, iremos disminuyendo ese sin sentido existencial. Querer es poder. Usted es dueño de la mayor parte de su destino terrenal y no los demás, ni las circunstancias adversas. Así que adelante y no se detenga jamás.
-Victimización: (Martirización, Torturización, Mutilación) Convertir en víctimas a personas o animales.